La primavera se viste de iconos con la línea Monogram de Braccialini. El corazoncito, emblema inconfundible de la marca, se repite en un refinado patrón sobre piel de becerro graneada tipo dólar, creando un juego gráfico elegante y contemporáneo. Los acabados en piel color bizcocho iluminan la silueta de cada modelo, mientras que la placa personalizada con herrajes dorados añade un detalle precioso y distintivo. Desde totes hasta mochilas, desde neceseres hasta bolsos de hombro, pasando por la pequeña marroquinería a juego: una colección pensada para acompañar con estilo cada momento del día. Una elegancia cotidiana, de carácter icónico y atemporal.
 
 
 
 
 
 
Selección de accesorios